Detalles de los capítulos 36 al 40 (Aprendizaje)
- CarlosAlberto (ElGitanoB)

- 28 jun 2019
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 18 ene 2021
Hola a todos. Espero que estén bien de salud y alegres, disfrutando de la vida.
Ya están listos otros cinco capítulos de este segundo tomo, y en esta ocasión, solo tres tienen detalles extras que atrasan la lectura; los otros dos, solo tenían errores de puntuación.
Comencemos
El primero en tener varios detalles extras, es el capítulo 36. He quitado párrafos donde soy muy especifico en ciertos detalles; pero he decidido dejarle libre imaginación al lector.
Esta es mi visión de la vestimenta de la diosa Quibli.
Lleva un taparrabos largo ancho (en la parte frontal y trasera) que le llega hasta los tobillos, y una tela ancha cruzada en la parte superior, sosteniendo su busto apenas grande. Ambos elementos hechos de lino color violeta azulado oscuro. El final del taparrabos tiene hilos y adornos dorados. Arriba de la misma prenda de vestir, usa una tela de seda fina color azul claro, a manera de falda larga en diagonal; aparte de un nudo en el lado derecho, la falda se mantiene en su lugar gracias a una pequeña soga, bañada en oro puro. Las puntas de las sogas cuelgan del lado izquierdo. Varias pulseras delgadas, seis aretes simples en sus orejas sin perforar (cuatro en la oreja derecha y dos en la izquierda), y un par de tobilleras, son las alhajas que decoran el cuerpo de la leona, elaborados con el mismo preciado metal dorado. El único accesorio diferente es un collar ancho, que abarca parte de los hombros y un poco del pecho, ya que tiene forma triangular; cientos de pequeñas turquesas pulidas, entre miles de uniones de plata, conforman el arduo trabajo del mejor joyero de la región.
Estas son las medidas del muro que rodea la ciudad divina de los leones.
Un muro de cinco metros de alto y cinco centímetros de grosor, rodea toda la ciudad divina de los dioses leones, tomando una forma circular.
Estas son las puertas principales de la misma ciudad.
Es protegida por dos grandes puertas de madera de dos metros de alto, con varias hileras horizontales de remaches metálicos grandes y cuatro simples adornos (igual de metal) en las cuatro esquinas; parecen las puntas de cuatro tridentes. Hay un pequeño ventanuco, un poco arriba de cada puerta, por el momento cerradas; parece que son parte de las maderas, pero hay una protección muy simple (dos barras de metal horizontales y dos verticales) al frente de esos elementos; muy útiles para saber quién quiere entrar.
El siguiente, es el párrafo más largo que quité y más estorboso. Esta es mi visión del palacio real divino de los leones (solo el exterior).
El edificio rectangular más importante, más alto y más grande de la urbe, hogar de los dos dioses superiores y los príncipes (un león y dos leonas), se encuentra en el centro exacto de la ciudad. Tiene cuatro torres, una en cada esquina, y una quinta más grande, que es a donde conduce el camino principal de la ciudad. Pilares delgados y un muro que protege el patio real se unen a la fachada del palacio; estos tres elementos no tienen adornos o relieves, dejando las paredes muy lisas y simples; salvo en un lado del edificio. En la parte frontal del palacio, tres cuartas partes de la pared (desde arriba para abajo) tiene incrustados trozos de ramas robustas; a ambos lados de la entrada principal, dos hileras anchas de esas ramas llegan hasta el suelo. Elementos de decoración y escaleras para llegar a la azotea, donde se encuentra una pequeña pirámide; hecha completamente de barro y llena en su totalidad (en los cuatro lados) con los mismos trozos de ramas enterrados. Hay muchas ventanas cuadradas y rectangulares (huecos en la pared) en el primer y segundo piso. Hay otras dos entradas al palacio, además de la entrada principal; están ubicadas en las dos torres de ambas esquinas, igualmente en la parte frontal del edificio. Los tres marcos no tienen puertas de ningún tipo, dejando el paso libre a cualquiera que quiera hablar con los jefes de la ciudad. En el centro del gran patio real, un baobab gigante, el árbol sagrado, se eleva cuarenta y cinco metros, exhibiendo su pequeña copa llena de hojas verdes.
Finalmente (la cereza del pastel), un breve dato acerca del método de construcción de la urbe felina divina.
En realidad, los muebles simples están hechos de tabiques de barro, cubiertos con una delgada capa del mismo material. Ese es el método de construcción para muebles y edificios de toda la ciudad.
Pasemos al capítulo 37.
Los únicos detalles extras aquí, son los mismos que al primer párrafo del capítulo anterior. Son las ropas y algunos detalles del rey Masse. Es mejor que los lectores imaginen al felino soberano (no puedo decir las otras palabras, por derechos de autor ajenos); aunque quisiera compartir mi propia visión.
Mide dos metros y veintitrés centímetros, sin contar la melena; diez centímetros más que la diosa blanca. Su aspecto es más amenazante con su espesa melena negra, que le agrega quince centímetros a su estatura original. Siempre aparenta haber empezado la mediana edad, cuarenta años, cuando en realidad tiene miles y miles de décadas en existencia.
Usa taparrabos largo, cubierto con una falda larga que le llega a las pantorrillas; ambas prendas de color rojo anaranjado. Por último, lleva una toga que cubre la mayoría de su cuerpo: es una tela de seda, que pasa por su hombro izquierdo, dejando parte de su pecho, el hombro y el brazo derecho al descubierto. La seda es dorada, estampada con un complejo patrón de círculos y flores, coloreados con una amplia gama de amarillos y naranjas. Un fajín ancho de lino fino, color amarillo, ayuda a sostener la toga, dejándole los dos brazos libres al rey. El poco cuerpo expuesto, muestra una musculatura atlética y muy marcada. En su brazo derecho, luce brazaletes anchos y anillos grandes en tres de los dedos de su mano; elaborados enteramente de oro. No debe de faltar su corona abierta de oro, que se encuentra sobre su cabeza… literalmente sobre su cabeza; flotando en el aire, a cinco centímetros de su melena.
Por ultimo, el capítulo 38; donde ocurre lo mismo. Ahora, el personaje que describo aquí, es la leona Naki: semi-esclava, ayudante y hermana adoptiva de Kamunyak. El lector puede imaginársela como quiera; esta es mi imagen personal.
Naki está más desnutrida que su hermana (no mucho) y tiene pechos más pequeños. Al igual que la familia, su pelaje es color ocre marrón oscuro por la parte posterior y mayoría de la cabeza, mientras que la parte frontal es blanca; algo diferente a la mayoría de los leones Khértar, que tienen el pelaje posterior color ocre anaranjado. Sus ojos son color terracota claro y no tiene cabellera humana. Al igual que sus hermanos y hermana, tiene dieciocho años.
Por el momento eso es todo.
Estuve meditando en quitar varios párrafos del capítulo 40, pero al final decidí dejar todo tal y como lo escribí, porque es una parte de la cultura Khértar; una tradición propia de esa tribu (aunque me he basado ligeramente en otra tribu del mundo).
Les dejo las direcciones donde tengo publicado este libro.
En las paginas Inkspired y Megustaescribir, están las versiones acabadas. En Litnet y en Bukium, están los párrafos ya revisados y mejorados.
Saludos y hasta luego.



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