Detalles de los capítulos 41 al 45 (Aprendizaje)
- CarlosAlberto (ElGitanoB)

- 3 jul 2019
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 18 ene 2021
Muy he vuelto con más detalles que he eliminado del segundo tomo de mi trilogía.
Ahora sí son varios detalles en cuatro de los cinco capítulos que mencione antes; el capítulo 44, es el único que no hubo detalles de este tipo. Claro, los errores de puntuación nunca faltan, pero ya los corregí.
Empecemos
El primer párrafo eliminado está en el capítulo 41, donde hablo acerca del régimen familiar que tienen los guepardos antropomorfos, que viven en Hulof y Jart. Es un pequeño párrafo, pero no tenía lugar en la novela.
Los guepardos antropomorfos de Jart y Hulof son polígamos: hay hombres que tienen dos o tres esposas y mujeres con más de un esposo.
Lo siguiente, es una frase más que un párrafo, pero aún así le quitaba ritmo a la trama, por lo que decidí quitarlo. Esto ocurre cuando Kamunyak conoce personalmente a los cachorros que le ofrece Rachid.
Los cuerpos de los bebés están envueltos con tela de lino normal.
Por último (para el capítulo 41), hay un párrafo donde describo la reunión de los ancianos con Kamunyak y Rachid. Definitivamente un párrafo estorboso, al dar demasiadas indicaciones: ellos aquí, otros allá, un espectador por acullá, etc... Es mejor pasar a la acción que leer estas cosas.
Por si llegaron a preguntárselo, es así como se acomodaron los ancianos, Kamunyak y Rachid, a la hora en que autorizaron el trueque especial.
El concilio de ancianas y los tres viejos sabios guepardos (dos hombres y una mujer), reúnen a la monarquía y a las dos familias que realizarán el intercambio inusual. Todos se presentan y acomodan en un gran espacio que hay entre la choza de los tronos, la casa del concilio y el gran harén. Por un lado, Rachid y sus dos esposos; por el otro, Kamunyak y sus dos amantes. La realeza y sabios en frente de ellos.
Con respecto al capítulo 42, los únicos detalles eliminados son las descripciones de la leona Makena, esposa del jefe agricultor Dakari.
Cada quien puede darle una imagen a su propia imaginación, aunque quisiera compartir mi propia visión de este personaje.
A Makena, le crece cabello humano a ambos lados de la cabeza, junto a sus orejas, dejando una sección a la mitad con su pelaje corto. El cabello de Makena es lacio, largo (hasta debajo de los hombros) y de color negro. Dakari le ayuda cada mañana a preparar sus trenzas, siempre obteniendo cuatro medianas en cada lado de su cabeza. Acostumbra usar hilo grueso de lino para casi envolver el cabello trenzado, pero ahora es hilo dorado. Ayer hizo un trueque con chitas amigos, con algunos objetos que le había regalado Kamunyak, obteniendo el hilo dorado y uno que otro lujo.
Cuando está sentada o parada en un lugar, Makena siempre arregla su cabello para que quede al frente, con los mechones esponjosos descansando arriba de sus senos de tamaño regular.
Los siguientes son párrafos largos, ubicados en el capítulo 43.
Nuevamente descripciones innecesarias que estorban con la trama.
Esta es mi versión de la apariencia de la diosa Ceph.
Su edad aparente, es de unos treinta y cinco años, pero comparte la misma edad real que su esposo Ítut. Mide dos metros y veinticuatro centímetros. Su pelaje es de color ocre tostado oscuro en la parte trasera y blanca en la parte frontal; diferente a su esposo, ya que el pelaje de Ítut es de color ocre amarillento en la retaguardia.
Tiene cabellera humana del tipo chino, color negro, muy corto. Sus ojos son totalmente color azul rey claro. Cerca de las puntas de sus orejas, en el interior, tiene un orificio mediano; igual al sello de iniciación que tiene Siara en sus largas orejas. De hecho, Ceph también tiene un aro dorado que rodea ese orificio.
Usa una larga tela rectangular a manera de vestido, envolviéndose con ella y atando uno de los extremos más cortos sobre su hombro derecho, obteniendo un escote asimétrico. El final del vestido le llega a las pantorrillas. La tela es algodón de color azul celeste, decorada con siluetas de diferentes pescados multicolores, todos en desorden; trabajo hecho a mano por varios sirvientes, quienes dibujaron y pintaron la tela por varias horas.
En la cintura, evitando que la tela se desenvuelva, un fajín delgado de seda complementa el vestido. Otra tela cuadrangular del mismo material lujoso, se acomoda en la espalda de la diosa suprema Ceph. Los extremos de un mismo lado se anudan al frente del cuerpo de la leona furry, quedando el nudo justo encima de sus senos grandes; los hombros quedan al descubierto, mientras que parte de los brazos quedan ocultos por la tela de seda, que la deidad utiliza a manera de chal. Tanto el fajín como el chal improvisado son de color azul ultramar fuerte, impregnada con una capa de polvo de diamante, que simulan las estrellas de la noche.
Y estos son detalles extras de la nueva vivienda que le regalan a la diosa Quibli.
Es una construcción rectangular, con varias ventanas cuadradas en todas las cuatro paredes; muchos hilos gruesos de lino y algodón, decorados con diferentes piedras preciosas multiformes, funcionan como cortinas. La entrada, ubicada en medio de la pared que da al camino principal de la ciudad, esta llena de hilos largos dorados a manera de puerta improvisada.
Para finalizar la nota del día, está el capítulo 45. Solo son unos cuantos detalles y no tan largos.
El primer detalle un tanto estorboso, es una parte de la choza que describo cuando Siara se despierta, después de que es raptada por los Wimbu.
El techo es algo nuevo para ella: es cónico, pero es tela blanca. Muchas varas de madera, que se apoyan sobre el muro y se entierran en un robusto tronco en el centro de la vivienda, son los soportes de varias largas y grandes telas de algodón blanco. Les han cubierto con una ligera capa de cera de abeja, para hacerlas impermeables durante las fuertes lluvias de la temporada húmeda.
En los siguientes párrafos, describo la vestimenta y apariencia de los Wimbu. Atrasan la trama y por eso los removí.
Tanto las reinas como el rey, usan un taparrabos corto, y encima llevan un tipo de falda corta que les llega a la mitad de los muslos, compuesto por retazos de diferentes pieles, de enemigos derrotados y presas cazadas. Para asegurar los trozos de pelaje a su cintura, usan cinturones rudimentarios de cuero café.
Dos reinas tienen cabellera humana larga, exhibiendo pequeñas trenzas muy elaboradas, desde la raíz a la punta, cubiertas con un poco de mezcla especial, que consiste en barro rojizo y grasa animal.
Igual a otras leonas que conoció Siara con anterioridad, las tres reinas (y las mujeres felinas Wimbu en general) evitan usar alguna prenda superior, dejando sus pechos al descubierto.
Bueno, eso es todo por el momento. Nos veremos en la siguiente nota, y dejo de nueva cuenta las direcciones de internet para que le den un vistazo a esta obra.
Saludos y hasta luego.



Comentarios